Comparativas
¿GMAO o Excel? Cuándo basta una hoja para el mantenimiento de vuestro local y cuándo se queda corta
La mayoría de los locales lleva el mantenimiento en una hoja de cálculo, y no tiene nada de malo: ni el reglamento de climatización ni el de incendios piden un programa, piden que las revisiones se hagan y que quede constancia. La pregunta útil es otra. Qué tiene que llevar esa hoja para no fallar, qué papel tiene que estar guardado aunque la hoja exista y en qué momento un local se le queda grande. Aquí va la respuesta, sin empujar hacia ninguna de las dos.
La respuesta corta
Una hoja basta cuando hay un solo local, pocos equipos, una persona que la abre cada mes y una empresa mantenedora que hace las revisiones y entrega su acta. Hace falta una GMAO cuando hay técnicos propios que trabajan con órdenes de trabajo, materiales y horas que imputar a cada equipo, o varias sedes con su inventario. Entre una cosa y otra, lo que suele fallar no es la herramienta, sino el camino por el que llega el aviso.
| Lo que necesitáis | Una hoja de cálculo | Una GMAO |
|---|---|---|
| Calendario de revisiones con fecha | Sí, con una columna de próxima fecha y una fórmula | Sí, y genera la orden el día que toca |
| Enteraros cuando algo vence | Sólo si alguien abre la hoja ese mes | Avisa por su cuenta a quien esté dado de alta |
| Recoger la avería que ve un empleado | No: alguien la copia de una llamada o de un mensaje | Depende del programa: QR, portal o aplicación |
| Historial de cada equipo | Se puede, a mano y con disciplina | Sí, cada intervención queda en la ficha del equipo |
| Materiales, horas y costes por orden | Con mucho trabajo y fórmulas que se rompen | Es para lo que está pensada |
| Varias sedes | Una hoja por sede, o una enorme | Sí, con cada sede separada |
| El acta o el certificado de cada revisión | No lo sustituye: se guarda aparte | Puede guardar una copia; el acta la sigue firmando la mantenedora |
Cuándo basta una hoja
Un bar con su cámara, su campana, dos extintores y el aire acondicionado. Una oficina de quince personas. Una tienda en un bajo. En esos locales casi todo el mantenimiento con fecha lo hace una empresa de fuera, y lo que el titular necesita es saber qué toca, cuándo y quién viene. Para eso sobra con una hoja, si se cumplen tres condiciones:
- Una sola hoja, en un sitio compartido. No la copia del portátil de quien la hizo, ni un «mantenimiento_final_2.xlsx» que circula por correo.
- Una persona con nombre que la abre el primer día de cada mes y llama a quien toque.
- Al lado, la carpeta con las actas que entrega la empresa mantenedora, porque la hoja no es el papel que pide la norma.
Cómo montar el plan de mantenimiento preventivo en Excel
Una fila por revisión, no por equipo. El extintor del pasillo tiene una comprobación cada tres meses que podéis hacer vosotros y una revisión anual que hace la mantenedora: son dos filas. Con estas columnas basta:
- Equipo y ubicación: «extintor del pasillo», «cámara de carne», «caldera del sótano».
- Qué se revisa y por qué norma: por ejemplo, el RIPCI para los extintores, el RITE para la caldera o la inspección de baja tensión para el cuadro.
- Cada cuánto, en meses.
- Quién la hace: vosotros, la empresa mantenedora o un organismo de control, con un teléfono.
- Última vez y próxima vez. La próxima se calcula sola: con la última fecha en la columna F y los meses en la E, la fórmula
=FECHA.MES(F2;E2)devuelve el día en que vuelve a tocar. - Dónde está el acta: la carpeta o el archivo en que se guarda el papel de esa revisión.
Con un formato condicional que pinte de rojo lo que vence en menos de treinta días, la hoja ya enseña lo urgente de un vistazo. Lo que no hace es llamar a nadie: eso sigue dependiendo de que alguien la abra. Qué revisiones os tocan según el tipo de local está en normativa por sector.
Qué papel obliga la ley a guardar
Ni el RITE ni el RIPCI obligan a llevar el mantenimiento en un programa ni en una hoja. Lo que piden es que exista constancia de lo hecho y que se conserve. Para las dos instalaciones que tiene casi cualquier local, la climatización y la protección contra incendios, lo dicen así:
Se deberá conservar durante un tiempo no inferior a cinco años, contados a partir de la fecha de ejecución de la correspondiente operación de mantenimiento.
Lo que se conserva es el registro de las operaciones de mantenimiento de la instalación térmica: calefacción, aire acondicionado y agua caliente. El mismo artículo dice que toda instalación térmica lo tiene, que forma parte del Libro del Edificio, que lo confecciona la empresa mantenedora y que el titular responde de que exista y lo tiene a disposición de la Administración.
conservarán constancia documental del cumplimiento del programa de mantenimiento preventivo, al menos durante cinco años
Se refiere tanto a la empresa mantenedora como al titular, y para los equipos contra incendios pide que consten las operaciones hechas, el resultado de las pruebas y lo que se sustituyó, con las anotaciones al día y a disposición de la inspección de la comunidad autónoma. El mismo reglamento, en su artículo 17, obliga a la mantenedora a comunicar al titular las fechas en que toca cada operación.
Ojo con esto
Lo que la norma no dice. Ni el RITE ni el RIPCI dicen en qué soporte se guarda la constancia. Y una fecha apuntada en una hoja no es ese registro: el del RITE lo confecciona la mantenedora, y el acta del RIPCI la firman quien hizo el mantenimiento y el representante de la propiedad.
Que la mantenedora tenga que avisar de las fechas no quita la responsabilidad al titular: el RITE (artículo 25) le hace responsable del mantenimiento y de las inspecciones obligatorias. Si la llamada no llega, la revisión sigue pendiente.
Dónde falla de verdad una hoja
No falla en las fórmulas. Falla en tres sitios, y los tres tienen que ver con personas:
- La entrada del aviso. La cocinera ve el lavavajillas goteando a las once y se lo dice a quien pasa, o lo escribe en el grupo. A la hoja no llega nunca, o llega días después y sin la hora en que se avisó, que es justo lo que luego se discute con el técnico.
- El mes que nadie la abre. Vacaciones, una baja, un cambio de encargado. La celda roja está ahí, pero una hoja no suena: la revisión de la caldera se pasa y nadie se entera hasta la inspección.
- La versión que vive en el portátil de una persona. Esa persona se va, el portátil se estropea o hay dos copias con fechas distintas, y nadie sabe cuál es la buena.
Si el problema es el segundo y tenéis muchos equipos, una GMAO lo resuelve, porque genera la orden sola. Si es el primero, una GMAO sólo lo arregla si quien ve la avería la usa de verdad. Cómo entra el aviso en siete programas concretos está en mejores GMAO para negocios con local.
Cuándo compensa una GMAO
- Tenéis técnicos propios y queréis saber qué hace cada uno, con órdenes asignadas, ejecutadas y cerradas.
- Necesitáis el historial de cada equipo para decidir si se repara o se cambia, con sus materiales y sus horas.
- Hay varias sedes y queréis compararlas, o medir cosas como el MTTR, el tiempo medio de reparación.
- El preventivo tiene decenas de filas y la hoja ya no se lee de un vistazo.
Si no os pasa nada de eso, una GMAO es un programa más que alguien tiene que alimentar, y una hoja bien llevada hace el trabajo.
Dónde encaja Bedel
Bedel no reemplaza ni a la hoja ni a una GMAO: cubre los dos huecos que tienen en común. La avería entra por el WhatsApp del negocio, en texto, foto o audio, y el parte llega al móvil de quien lo arregla con la hora del aviso, la de quien lo cogió y la del arreglo; si nadie lo coge, pasa al responsable. Todo acaba en un Excel, así que vuestra hoja sigue siendo vuestra.
Y las revisiones con fecha de esa hoja, Bedel las carga a partir de ella y se las recuerda cada mes, por WhatsApp, a quien lleva el mantenimiento, para que el mes en que nadie la abre no se escape ninguna.
Lo que no hace: no es una GMAO, así que no lleva inventario de equipos ni órdenes con materiales y costes; no guarda el certificado ni el acta de cada revisión, que siguen en vuestra carpeta; y no sustituye a la empresa mantenedora ni al organismo de control. Cómo funciona en cada tipo de local, en incidencias.
Preguntas frecuentes
¿Sirve un Excel como plan de mantenimiento preventivo?
Sí, si tiene una fila por revisión con el equipo, la norma, cada cuánto toca, quién la hace, la última fecha y la próxima calculada, y si una persona con nombre la abre cada mes. Ni el RITE ni el RIPCI exigen un programa concreto. Lo que la hoja no sustituye es el registro o el acta que entrega la empresa mantenedora, que se guarda aparte.
¿Cuánto tiempo hay que guardar los papeles del mantenimiento?
Al menos cinco años en los dos casos más habituales de un local. El RITE, en su artículo 27, obliga a conservar el registro de las operaciones de mantenimiento de la instalación térmica cinco años desde cada operación. El RIPCI, en el apartado 6 de su anexo II, obliga al titular y a la empresa mantenedora a conservar cinco años la constancia del mantenimiento preventivo contra incendios.
¿Qué columnas lleva una plantilla de mantenimiento preventivo en Excel?
Equipo y ubicación, qué se revisa y por qué norma, cada cuánto en meses, quién la hace con su teléfono, la última fecha, la próxima (con FECHA.MES a partir de la última y de los meses) y dónde está el acta. Una fila por revisión, no por equipo, y un formato condicional que marque en rojo lo que vence en menos de treinta días.
¿Vale una hoja de Excel ante una inspección?
La hoja demuestra que sabéis qué toca, pero lo que se pide es la constancia de lo hecho: el registro de mantenimiento del RITE, que confecciona la mantenedora, y las actas del RIPCI, firmadas por quien hizo el mantenimiento y por la propiedad. Ninguna de las dos normas dice en qué soporte guardarlos; sí que estén al día y a disposición de la Administración.
¿Quién tiene que avisar de que toca una revisión?
En protección contra incendios, el RIPCI (artículo 17) obliga a la empresa mantenedora a comunicar al titular las fechas de cada operación. Pero eso no le quita la responsabilidad al titular: en climatización, el RITE (artículo 25) le hace responsable del mantenimiento y de las inspecciones obligatorias. Si nadie llama, la revisión sigue pendiente igual.
¿Cuándo compensa pasar de Excel a una GMAO?
Cuando hay técnicos propios con trabajo que asignar y cerrar, cuando necesitáis materiales, horas y costes por equipo, cuando hay varias sedes que comparar o cuando el preventivo tiene tantas filas que ya no se lee. Si el problema es que las averías no llegan, cambiar de herramienta no lo arregla: hay que cambiar por dónde entra el aviso.
Comparativas
- WhatsApp en el trabajo: grupo o gestor de incidenciasGrupos de WhatsApp en el trabajo: lo que ha resuelto la AEPD, lo que añade la desconexión digital y la comparación con un gestor de incidencias para las averías de un negocio con local.
- Mejores GMAO para negocios con local: criteriosSeis criterios pensados para un local, siete GMAO descritas con lo que dice su web y dónde encaja Bedel, que no es una de ellas.
Normativa por sector
- Restaurantes y baresLas obligaciones de un restaurante o un bar: lo propio de la cocina y las revisiones del local, cada una con la condición que la activa, cada cuánto toca y su artículo.
- GimnasiosUn gimnasio: sin ley estatal; títulos, seguro y carteles según la ley de profesiones del deporte de cada comunidad, y baja tensión, legionela, piscina, RIPCI y desfibrilador como local.
- HotelesUn hotel: registro y comunicación de huéspedes en 24 horas, clasificación autonómica, baja tensión y ascensor por ser pública concurrencia, RIPCI, legionela, piscina, cocina y desfibrilador.
- Comunidades de vecinosLas obligaciones de una comunidad de vecinos: conservación, fondo de reserva, junta y administrador según la Ley de Propiedad Horizontal, libro del edificio, ITE y las revisiones de cada instalación común.
- Locales comerciales y franquiciasUna tienda: declaración responsable hasta 750 m², horarios, precios, franquicias sin registro desde 2018, hojas de reclamaciones, ajustes de accesibilidad y las revisiones de un local con público.
- OficinasLas obligaciones de una oficina: temperatura y mantenimiento del local, pantallas, prevención de riesgos, coordinación con contratas, canal interno, desconexión digital y las revisiones del edificio.
- ColegiosUn colegio: instalaciones mínimas, protocolos contra la violencia y coordinador de bienestar, comedor y menús desde abril de 2026, autoprotección y las revisiones del edificio.
- Naves industrialesUna nave: inspección contra incendios cada cinco años con el reglamento de 2025, almacén APQ, calderines, equipos de trabajo, baja tensión, torres de refrigeración y autoprotección.