¿Cumple con la Ley 3/2022 de convivencia universitaria?
La Ley 3/2022 obliga a las universidades, y alcanza a un colegio mayor por su integración o adscripción a una de ellas: el colegio tiene que ser coherente con las Normas de Convivencia de su universidad. Lo que Bedel aporta es el cauce que el artículo 4.2 pide para quejas y denuncias —confidencial, cifrado y con registro— y la garantía de que una queja de convivencia llega a dirección y no la resuelve una máquina. Qué pide la ley a quién está, con el artículo, en la guía del canal de denuncias.
¿Cómo funciona el comedor en la práctica?
El colegial escribe lo de siempre: que no cena, que quiere pícnic, que le guarden la comida. Bedel lo registra antes de la hora de corte de ese servicio, que el colegio configura, y cocina lo ve en su aviso, un día por línea, o pide el resumen con un comando desde su WhatsApp. Si un aviso llega tarde, Bedel pregunta si lo pide igualmente y cocina lo ve marcado como fuera de plazo. Las reglas fijas y las de fin de semana y festivos son del colegio.
¿Lo puede usar cocina sin ordenador?
Sí. Cocina recibe los avisos en su propio WhatsApp con los botones de pícnics y resumen, y puede pedir el recuento de cada servicio y de cada día con los comandos /cocina, /desayuno, /comida, /cena y /picnics. El panel añade la previsión de comensales, el etiquetado de alérgenos de los platos y la pantalla de alérgicos, pero el día a día no lo necesita.
¿Y si una madre escribe al número del colegio?
Se le atiende. Primero se verifica que es quien dice ser: el colegial lo autoriza con un botón y, si no contesta en 48 horas, decide el equipo desde el panel. A la familia verificada se le contesta lo que es de acceso general y recibe los avisos de alérgenos y de actos si ha dado su consentimiento. Lo que es del colegial —si ha salido, si ha comido, cómo está— no se da sin que él lo autorice.
¿Qué ve dirección?
El estado de todo en el panel: las conversaciones con búsqueda, los partes con su plazo y su estado, el comedor con su previsión, las salidas, los paquetes y las reservas; las métricas del colegio sin rankings de personas; y las denuncias, que sólo se leen desde ahí y con cada lectura registrada. Además, un correo resumen cada noche, el semanal los domingos y el mensual el último día del mes.
¿Qué pasa con lo que Bedel no sabe contestar?
No lo improvisa. Lo que no está en el manual del colegio, lo que toca dinero, salud o excepciones al reglamento, y lo que suena a conflicto, va a un móvil concreto según el organigrama y el turno, con el contexto de la conversación. Si nadie lo coge, sube al responsable del área y después a dirección. El equipo puede hablar con el colegial directamente a través del mismo número.